

Kintsugi de la vida
Serie "relatos silenciosos"
El kintsugi, como arte japonés, repara las piezas rotas y las resignifica. Les otorga un valor distinto y convierte cada objeto en una pieza única por sus fracturas selladas. Nosotros, como personas, también tenemos partes rotas que nos modifican y, al mismo tiempo, nos transforman, porque al fin y al cabo somos la suma de nuestras experiencias, sean buenas o malas. Y eso es lo que busco transmitir con mis obras.
Me levantaré
Materia: madera, metal y tela
Año: 2025
La vida es una batalla y las decisiones nos hieren. Yo caí y me rompí. Busqué respuestas y Dios me mostró mis grietas. Me enojé, hasta que entendí el kintsugi: no se trata de ocultar cicatrices, sino de darles valor.
Elegí reparar las mías para transformarme. Tomé la espada, no para atacar, sino para resistir.
«Aunque caí, me levantaré.» Miqueas 7:8
Esta obra no esconde lo roto. Lo celebra. ¿Vas a tomar tu espada también?

Hoja en blanco?
Materia: papel 120 gr
tamaño A4
Año: 2025
Dicen que somos una hoja en blanco. Frente a una página vacía siento esa misma inmensidad: cuesta empezar, pero cuando aparecen las líneas y los colores, todo cobra sentido. Así también construimos nuestra vida, entre marcas, errores y aciertos. Cada grieta y cada trazo forman parte de lo que somos.
Vida parchada
Materia: Chapa y madera
tamaño 24,5 x 16 cm
Año: 2025
Cuando una casa se rompe, las fisuras quedan aunque reparemos el techo o la pared. Nuestra vida funciona igual: malas decisiones y golpes abren grietas que intentamos tapar, pero esas marcas son parte de nosotros. Cada parche muestra que seguimos avanzando. Mi casa, mi hogar, volverá a levantarse más fuerte.
“Se reconstruyó el muro, y con ayuda de nuestro Dios.” Nehemías 6:15-16
Palabras nunca dichas
Materia: papel 120 gr
tamaño A4
Tecnica: grafito y micro fibra
Año: 2025
Qué no arreglaríamos si simplemente nos sentáramos a charlar mientras tomamos un café. Hablar de nuestras diferencias, de lo que nos molesta. Resolver, encontrar un punto en común. Decir lo que nunca dijimos. Pedir perdón por lo que dijimos y nos pesó. Arreglar esa grietas, errores y desacuerdos.
¿Y si tan solo vamos por un café?
rostro olvidado
Materia: papel 120 gr
tamaño A4
Año: 2025
El rostro que desaparece entre heridas.
Las grietas que pasaron por mi cuerpo dejaron cicatrices; algunas siguen, otras se borraron, pero viven en mi memoria. Muchos dejan que esas grietas los consuman y se pierden como un rostro borrado por el dolor.
Debajo de todo sigue habiendo una persona. No lo olvidemos.
Que Dios nos ayude a encontrarnos otra vez.
Rastros de vida
Materia: papel 120 gr
tamaño A4
Tecnica: digital
Año: 2025
Somos personas frágiles: nos rompemos y nos dañamos, pero también sanamos y seguimos adelante.
Cada herida y cada cicatriz es una historia, un proceso, un momento que nos marca.
Mis manos son esas historias. Cada cicatriz y cada marca está ahí, y todas importan porque me hicieron quien soy hoy.
Cada momento cuenta.
Corazon restaurado
Materia: papel 120gr
tamaño A4
Año: 2025
Un corazón restaurado no es perfecto. Se levantó pese a traiciones, heridas, cicatrices y malas decisiones.
Sus marcas no esconden el dolor: muestran batallas ganadas y una fe, una esperanza y un amor que no se apagaron.
Un corazón que, aun herido, siguió amando.
«La fe, la esperanza y el amor; y la mayor es el amor.»
1 Corintios 13:13
_edited.jpg)



_edited.jpg)


